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Diciembre en Portugal ofrece dos experiencias totalmente distintas, y cuál de ellas vivas dependerá exclusivamente de cuándo llegues.
Las dos primeras semanas son una auténtica maravilla de tranquilidad. El número de turistas está en su punto más bajo, los vuelos son baratos, los hoteles de lujo ofrecen sus tarifas más competitivas y los monumentos más importantes están prácticamente desiertos. El tiempo puede ser lluvioso, sobre todo en el norte, pero en el Algarve la temperatura sigue siendo lo suficientemente agradable como para recorrer sus senderos costeros, montar en bicicleta o jugar al golf en Vilamoura sin las aglomeraciones del verano. Para hacer turismo y conocer el país, principios de diciembre es uno de los momentos más infravalorados para viajar.
A partir de mediados de mes, el ambiente cambia por completo. Portugal se vuelca con la Navidad con un entusiasmo auténtico y las ciudades cobran una vida que nada tiene que ver con la melancolía gris del norte de Europa. Lisboa y Oporto se llenan de mercadillos navideños, calles comerciales rebosantes de gente y una vitalidad que convierte diciembre en un mes realmente disfrutable. Este es el mes en el que suelo quedarme cerca de Lisboa, y el ambiente navideño de la ciudad es una de las cosas que más ilusión me hacen cada año.
El Algarve sigue el mismo patrón. La calma de principios de mes da paso a un ambiente festivo vibrante a medida que se acerca la Navidad, y las localidades más grandes, como Albufeira y Lagos, son los lugares donde hay que estar. Entre el 23 de diciembre y Año Nuevo, el número de visitantes rivaliza con el de junio, y las celebraciones de Nochevieja en Albufeira son las mejores de todo el país.
Llevo explorando Portugal con mi mujer, que es portuguesa, desde el año 2001, y diciembre sigue siendo uno de los meses más sorprendentes para visitarlo. Si aciertas con las fechas, encontrarás un país tranquilo y sin apenas gente a precios de ganga, o un ambiente festivo que le da mil vueltas al de la mayor parte del norte de Europa.
El Algarve será un lugar tranquilo y relajante en diciembre.
El mercado navideño de Rossio, en Lisboa.
Diciembre es el mes más frío y lluvioso en Portugal, pero la cuestión es que, incluso en sus peores momentos, el tiempo sigue siendo de lo mejor que vas a encontrar en la Europa continental. Dicho esto, las condiciones varían bastante según la zona a la que te dirijas, así que conviene saber qué te espera. Yo suelo dividir el tiempo de Portugal en diciembre en tres grandes áreas:
• Oporto y el norte de Portugal: días frescos, noches frías y la posibilidad de lluvias abundantes.
• El Algarve: un clima suave y mayormente seco, con una agradable mezcla de días grises y otros radiantes y soleados, y muy poca lluvia.
• Lisboa y el centro de Portugal: una combinación algo impredecible de ratos de sol y días nublados, intercalados con alguna jornada lluviosa.
De las tres, el Algarve es la zona que sale mejor parada en diciembre. Te esperan mucho sol y temperaturas suaves que pueden alcanzar los 18 °C. No hace calor suficiente como para tomar el sol o pasar el día entero en la playa, pero es una maravilla para hacer turismo y disfrutar del aire libre.
El norte de Portugal es harina de otro costal. Los vientos cargados de humedad que llegan desde el Atlántico pueden dejar lluvias intensas en el interior montañoso, y en la propia Oporto puede hacer bastante frío, con temperaturas máximas de unos 14 °C durante el día.
Lisboa se queda en un punto intermedio. Cuenta con temperaturas frescas pero llevaderas, con máximas diurnas de unos 16 °C que bajan hasta los 8 °C por la noche, y bastante menos lluvia de la que encontrarías más al norte.
Un consejo que te vendrá bien: el extremo oriental de Portugal, cerca de la frontera con España, suele ser mucho más seco que la costa oeste, por lo que puede ser un destino de vacaciones fantástico que a menudo se pasa por alto.
Si estás planeando un viaje a Portugal en diciembre, te recomiendo ir a Lisboa o a alguna de las localidades más grandes del Algarve, como Lagos, Albufeira o Vilamoura.
Lisboa es mi opción favorita para una escapada en diciembre. Ofrece un montón de planes para mantenerte ocupado si el tiempo se tuerce y, además, alberga los mercados navideños más grandes de Portugal, que merece mucho la pena conocer.
El Algarve tiene un aire muy distinto en diciembre. Durante las dos primeras semanas del mes, notarás que la zona está muy tranquila y no empezará a animarse de verdad hasta el día 22 aproximadamente. En Albufeira encontrarás vida nocturna y un ambiente animado durante el periodo navideño, pero no esperes nada que se parezca al bullicio de la temporada alta de verano.
De hecho, diciembre es una época del año fantástica para hacer una ruta por Portugal. El clima es ideal para explorar, da gusto visitar los puntos turísticos más conocidos sin las aglomeraciones habituales y puedes conseguir ahorros importantes en el alojamiento, siempre que no sea la semana de Navidad.
Aquí tienes algunos de mis itinerarios favoritos para unas vacaciones en diciembre:
1) Ruta por el Algarve: Faro (1 noche), Tavira (2 noches), Albufeira o Vilamoura (2 noches) y Lagos (3 noches, con una excursión de un día a Silves).
2) Una semana en Lisboa: tres días para descubrir Lisboa, además de excursiones de un día a Sintra, Cascais, Setúbal, Sesimbra, Évora y Óbidos.
3) Centro y este de Portugal: Lisboa (2 noches), Évora (1 noche), Elvas (1 noche), Marvão o Castelo de Vide (1 noche) y después Monsanto y Almeida (2 noches), aprovechando para visitar los alrededores de Trancoso, Figueira de Castelo Rodrigo y Marialva. Desde allí, puedes volver en coche a Lisboa pasando por Viseu y Coímbra.
4) La costa del Alentejo: Lisboa (2 noches), Setúbal (1 noche, con una excursión a la Sierra de la Arrábida), y después un recorrido panorámico por Comporta hasta Vila Nova de Milfontes (2 noches) o Porto Covo, para continuar por Odeceixe hasta Sagres (1 noche) y Lagos (2 noches). Ten en cuenta que necesitarás un coche para este recorrido, y que el buen tiempo marca la diferencia a la hora de apreciar esos paisajes tan espectaculares.
En el mapa interactivo que aparece a continuación puedes ver estas cuatro rutas. La línea verde muestra el viaje de una semana por Lisboa, la azul cubre la ruta por el Algarve, la amarilla marca la ruta por el este de Portugal y la roja sigue la costa del Alentejo. (Consejo: amplía el mapa para ver todos los puntos con detalle).
Tour del Algarve (azul) 1) Faro 2) Tavira 3) Albufeira 4) Vilamoura 5) Lagos
1 semana en Lisboa (verde) 6) Lisboa 7) Sintra 8) Cascais 9) Setúbal 10) Óbidos
Tour del este de Portugal (amarillo) 6) Lisboa 11) Évora 12) Elvas 13) Marvão 14) Monsanto 15) Serra da Estrela 16) Almeida
Tour de la costa del Alentejo (rojo) 6) Lisboa 9) Setúbal 17) Comporta 18) Vila Nova de Milfontes 19) Odeceixe 20) Sagres
Uno de los mejores consejos que puedo darte para un viaje a Portugal en diciembre es que seas flexible con tus planes. Poder adaptar tu itinerario según el tiempo que haga puede marcar la diferencia en tu viaje.
Cuando visites las ciudades, merece la pena tener pensada para cada día una combinación de actividades de interior y al aire libre. De este modo, si el tiempo cambia de repente, no tendrás que andar improvisando a última hora qué hacer. Un itinerario abierto y adaptable te vendrá mucho mejor que un horario rígido.
La otra buena noticia es que diciembre es temporada baja, lo que significa que, sencillamente, no hace falta reservar con antelación ni excursiones, ni entradas, ni alojamiento. Es mucho mejor llegar con una lista de lugares y experiencias que te apetezca descubrir y dejar que el tiempo te guíe. La única excepción es el periodo de Navidad y Año Nuevo: si vas a viajar entre el 23 de diciembre y el 2 de enero, te recomiendo encarecidamente que reserves el alojamiento con antelación, ya que la demanda aumenta considerablemente durante esos días.
Un consejo que te vendrá muy bien: Portugal es un país relativamente pequeño con una excelente red de trenes rápidos. Si el tiempo empeora en Lisboa, puedes plantarte en el Algarve en tan solo dos horas y media. Del mismo modo, si te despiertas con un sol radiante y quieres aprovecharlo más al norte, el trayecto de Lisboa a Oporto es de solo tres horas en tren. Ese tipo de flexibilidad puede transformar de verdad un viaje en diciembre.
La playa de Dona Ana, en el Algarve, en un día soleado de invierno.
La Navidad es una época del año realmente especial para estar en Portugal. A los portugueses les apasionan estas fiestas y las ciudades cobran vida durante los preparativos navideños, combinando tradiciones religiosas muy arraigadas con toques culturales únicos que hacen que se sienta muy distinta a la Navidad en otros lugares de Europa.
La temporada navideña arranca oficialmente el 8 de diciembre con la festividad de la Inmaculada Concepción. Es entonces cuando abren sus puertas los mercadillos de Navidad en Lisboa y Oporto, además de otros mercadillos más pequeños en la mayoría de las grandes ciudades. Ambas ciudades se llenan de una energía especial en esta época del año: las calles comerciales están a rebosar, la vida nocturna es vibrante y la iluminación festiva llena de magia los barrios históricos. Si solo vas a visitar un mercadillo, que sea el Winter Wonderland de Lisboa en el Parque de Eduardo VII; es el más grande de Portugal y una cita imprescindible en el calendario festivo.
En Nochebuena, las familias se reúnen para la «Consoada», una cena de celebración muy especial donde el plato tradicional es el bacalao, acompañado de dulces típicos como el «bolo rei» (un dulce parecido al roscón de Reyes). A medianoche, muchos portugueses asisten a la Misa del Gallo y es habitual que los niños se queden despiertos para abrir sus regalos justo al dar las doce. El día de Navidad es festivo nacional, por lo que la mayoría de las atracciones turísticas y tiendas estarán cerradas. Si tienes pensado comer o cenar fuera en Nochebuena o Navidad, te recomiendo encarecidamente que reserves mesa con mucha antelación, ya que muchos locales cierran y los que abren suelen llenarse rápido. Un detalle a tener en cuenta es que el 26 de diciembre no es festivo en Portugal, por lo que la mayoría de los negocios vuelven a la normalidad ese mismo día.
El periodo que va desde el 23 de diciembre hasta el 2 de enero es el punto álgido de las vacaciones, algo que notarás tanto en el precio de los vuelos como en la disponibilidad de alojamiento. Los aviones suelen ir llenos justo antes de Navidad, cuando los portugueses que viven en el extranjero regresan a casa para celebrar las fiestas con sus familias, y lo mismo ocurre entre el 1 y el 3 de enero para el viaje de vuelta. Si vas a viajar en estas fechas, es fundamental que reserves con tiempo.
La Praça do Comércio en Lisboa con el árbol de Navidad de la ciudad
El Bolo Rei - El tradicional pastel navideño portugués.
Si estás dudando entre Lisboa u Oporto para tu viaje de diciembre, mi recomendación es Lisboa. El clima es más agradable, hay más planes que hacer si el cielo se pone gris y los mercadillos de Navidad son más grandes y variados.
En cuanto al tiempo, Lisboa suele disfrutar de un clima más suave y seco en diciembre, con máximas diurnas que rondan los 16 °C. Oporto, al estar más al norte, tiende a ser más fresco y lluvioso, con medias que se quedan en unos 14 °C. No es una diferencia abismal, pero se acaba notando a lo largo de una semana.
Dicho esto, el mal tiempo te puede pillar por sorpresa en diciembre estés donde estés en Portugal, y aquí es donde Lisboa tiene una clara ventaja. La ciudad cuenta con una oferta fantástica de visitas y actividades a cubierto a las que recurrir como plan B, entre las que se encuentran el Museo Gulbenkian, la LxFactory, el Monasterio de los Jerónimos, el Museo Nacional del Azulejo y el Museo Nacional de Carruajes. Si viajas con niños, tanto el Oceanário de Lisboa como el Pavilhão do Conhecimento (Pabellón del Conocimiento) son opciones excelentes.
Lisboa también gana la partida en lo que al ambiente festivo se refiere, ya que cuenta con más mercadillos navideños y de mayor tamaño que los de Oporto durante las semanas previas a la Navidad.
Oporto no es, ni mucho menos, una mala elección en diciembre, y puede ser un destino maravilloso cuando hace buen tiempo. Precisamente por eso siempre doy el mismo consejo: mantén la flexibilidad en tus planes y prepárate para aprovechar al máximo lo que el tiempo te depare.
Artículos relacionados: Guía de Lisboa - Guía de Oporto
Si viajas con niños pequeños o tienes la flexibilidad de poder irte de vacaciones fuera del calendario escolar, el Algarve en diciembre puede ser una elección magnífica para un viaje familiar. Las temperaturas son suaves y agradables, sin el calor sofocante del verano, y a menudo encontrarás ofertas de alojamiento realmente buenas. Solo ten en cuenta que algunos servicios y actividades de la temporada estival pueden no estar disponibles durante los meses de invierno.
Aquí tienes los resorts familiares que te recomiendo:
Pestana Blue Alvor - un complejo de "todo incluido" con clubes infantiles y varias piscinas. Las actividades están disponibles durante todo el año, así que hay entretenimiento garantizado para todas las edades.
Jupiter Albufeira Hotel - una opción familiar muy sólida, con habitaciones amplias y un programa de animación específico para familias que funciona de maravilla en cualquier época del año.
Pine Cliffs Resort - uno de los mejores complejos hoteleros del Algarve. Este resort, situado sobre un acantilado, cuenta con suites familiares, clubes para niños y acceso directo a la playa. Se encuentra en un entorno verdaderamente especial.
Aquashow Park Hotel - un complejo hotelero situado junto a un parque acuático, lo que supone un gran reclamo para los niños. Resulta muy práctico que cuente con una zona de piscina cubierta que permanece operativa durante los meses de invierno.
Vila Vita Parc Resort & Spa - un resort de lujo que logra atender de maravilla tanto a adultos como a familias, con piscinas y un variado programa de entretenimiento que mantiene a todos contentos.
Grande Real Santa Eulália Resort - un complejo en primera línea de playa que cuenta con clubes infantiles y una buena oferta gastronómica, lo que lo convierte en una opción relajada y en un acierto seguro para las familias durante todo el año.
En invierno, la nieve cubre las montañas de la Serra da Estrela y, si te apetece un plan diferente, puedes visitar la estación de esquí de Torre, el punto más alto de Portugal con 1.997 metros. Se trata de unas instalaciones modestas, con 5,9 km de pistas y 3 telesillas, así que desde luego no va a hacerle sombra a los Alpes. Sin embargo, si ya estás en Portugal y buscas pasar un día divertido, merece mucho la pena hacer el viaje. Para más información y precios actualizados, visita la web de esquí de Serra da Estrela: www.skiserradaestrela.com
Aunque Portugal tiene mucho que ofrecer en diciembre, hay un par de zonas que te aconsejaría evitar.
El valle del Duero puede ser extremadamente lluvioso en diciembre. Es muy probable que encuentres ofertas tentadoras de cruceros fluviales, pero el mal tiempo puede empañar la experiencia, y el valle se disfruta mucho más en otras épocas del año.
También es mejor evitar los pueblos costeros del norte, sobre todo los que están al norte de Costa Nova y Aveiro. El viento fuerte y la lluvia son habituales, la mayoría de los establecimientos cierran en invierno y muchos de estos pueblos atlánticos pueden resultar bastante desangelados en esta época. Déjalos para un mes más cálido, cuando lucen su mejor cara.
El Algarve es un destino fantástico en diciembre, siempre y cuando vayas con las expectativas adecuadas. Las zonas turísticas estarán muy tranquilas y el tiempo, aunque agradable, no es lo suficientemente cálido como para tomar el sol. Si vas con esa mentalidad, disfrutarás de un viaje realmente agradable.
Mi consejo es que te alojes en una de las localidades turísticas más grandes, como Albufeira, Lagos o Vilamoura; todas ellas cuentan con una población permanente considerable y una buena selección de restaurantes y bares abiertos durante todo el año. Si quieres empaparte de la auténtica cultura portuguesa durante tu estancia, el encantador pueblo de Tavira es una base fantástica, o bien podrías incluir una excursión de un día a Faro o Silves.
Diciembre es también el mejor momento para encontrar auténticos chollos en el Algarve. Si buscas en las webs de comparación de hoteles, puedes encontrar lujo de cinco estrellas de última hora por el precio de un tres estrellas mediocre, lo cual es uno de los verdaderos placeres de viajar en temporada baja. Te recomiendo encarecidamente que alquiles un coche para poder explorar la región con total libertad, en lugar de verte atado a un complejo hotelero apartado o al centro de un pueblo demasiado tranquilo.
El Algarve occidental tiene animadas ciudades turísticas y acantilados dorados.
El oeste del Algarve merece especialmente la pena, con sus animadas localidades turísticas, sus impresionantes acantilados dorados y un gran ambiente surfero. Diciembre es plena temporada de surf por aquí y Sagres, en particular, tiene un ambiente relajado fantástico, además de unas playas realmente espectaculares.
En cuanto a las actividades, hay más planes de los que cabría esperar. Recorrer la ruta de la Percurso dos Sete Vales Suspensos es una forma estupenda de pasar la mañana y, cuando el mar está en calma, las excursiones en barco desde Albufeira o Vilamoura valen mucho la pena. Las carreteras tranquilas de los alrededores de Burgau y Tavira también son ideales para recorrer en bicicleta en esta época del año.
Diciembre es también uno de los mejores meses en el Algarve para disfrutar de unas vacaciones de golf. El tiempo suele ser soleado y seco, sin el calor sofocante del verano, y las tarifas de los campos son considerablemente más baratas que en septiembre y octubre, cuando la demanda está en su punto más alto. Si el golf es el motivo principal de tu visita, Vilamoura es el lugar perfecto donde alojarte.
Lisboa es uno de mis destinos favoritos para una escapada urbana en diciembre, y la enorme variedad que ofrece la ciudad es, en gran medida, el motivo. Haga el tiempo que haga, siempre hay algo maravilloso que hacer, lo que la convierte en una opción especialmente acertada para un viaje invernal.
Si el sol se deja ver, no dudes en subirte al tren para visitar la mágica villa de Sintra, con su Palacio de Pena, que parece sacado de un cuento de hadas, y las evocadoras ruinas del Castillo de los Moros. En los días más cálidos, merece mucho la pena escaparse a la carismática localidad costera de Cascais o al tradicional pueblo marinero de Sesimbra.
Si brilla el sol, dirígete al Palacio da Pena, que es mágico cuando hay pocos turistas alrededor.
Si el tiempo no acompaña, Lisboa tiene opciones de sobra. El Oceanário es una auténtica maravilla, el Monasterio de los Jerónimos resulta impresionante incluso en un día gris y el Museo Calouste Gulbenkian alberga una de las mejores colecciones de arte de toda Europa. Si buscas un itinerario completo para un día de lluvia, te sugiero dirigirte al barrio artesanal de LX Factory, degustar los mejores manjares de Portugal en el Time Out Market y poner el broche de oro a la noche en los animados bares del Bairro Alto.
Uno de los verdaderos placeres de visitar Lisboa en diciembre es la ausencia de aglomeraciones. Las principales atracciones turísticas están casi desiertas en comparación con el verano, por lo que podrás explorar a tu ritmo y disfrutar de lo que ves con calma, en lugar de tener que avanzar a paso de tortuga entre la multitud.
Oporto en diciembre es, para ser sinceros, un poco como jugar a la lotería. El tiempo puede ser realmente agradable, pero también puede ser muy lluvioso y, a diferencia de Lisboa, la ciudad ofrece menos actividades y lugares de interés bajo techo a los que recurrir si la lluvia hace acto de presencia. Dicho esto, hay un consuelo de lo más placentero: las bodegas de vino de Oporto que se alinean a orillas del río Duero. Con más de 14 bodegas diferentes para elegir, un día lluvioso en Oporto puede seguir siendo de lo más agradable.
Si el tiempo se mantiene seco, una escapada de un día a la preciosa ciudad de Guimaraes o al majestuoso centro religioso de Braga merece mucho la pena. Y si sale el sol, alquilar un coche para adentrarse en el valle del Duero es una de las mejores experiencias que puedes vivir en Portugal.
Mi consejo más sincero: si estás pensando en ir a Oporto en diciembre, deja la planificación para el último momento. No pierdas de vista el pronóstico meteorológico a largo plazo y deja que sea el que guíe tu decisión. Si pinta lluvioso, pon rumbo a Lisboa o al Algarve. Si pinta seco, adelante con la reserva. Casi con total seguridad encontrarás alguna oferta estupenda, y ver Oporto bajo el sol de invierno es una verdadera delicia.
Ponte Luís I, Oporto
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Opinión experta: Estas guías han sido creadas por Philip Giddings, especialista en viajes con más de 25 años residiendo en Portugal. Desde 2008, Phil ofrece recomendaciones verificadas de primera mano, respaldadas por un profundo conocimiento de la cultura local a través de su familia portuguesa. Más sobre mí.